Sin categoría · 26 de mayo, 2026

Fotografía infantil · Consejos

Cómo preparar a los niños para una sesión de fotos: guía práctica para papás

Por Fátima Costa  ·  Fotógrafa documental en Canelones, Uruguay

La pregunta que más me hacen antes de una sesión es: «¿qué hago para que los niños cooperen?» La respuesta corta es: casi nada. La respuesta larga es este artículo.

Trabajando con fotografía documental, una de las cosas que aprendí es que los niños no necesitan «cooperar» para salir bien en las fotos. Necesitan estar cómodos, relajados y ser ellos mismos. Y para eso, hay algunas cosas que los papás pueden hacer — y otras que es mejor evitar.

Antes de la sesión

No les cuentes demasiado. Si les explicás con días de anticipación que van a ir a hacerse fotos, los niños llegan con expectativas o ansiedades que complican todo. Mencionalo el mismo día, de forma casual y positiva: «Vamos a salir a jugar afuera y va a venir una señora con cámara».

Elegí bien el horario. Coordiná la sesión en el momento del día en que tu hijo está mejor: descansado, alimentado, de buen humor. Evitá la hora de la siesta y los momentos previos a las comidas.

La ropa cómoda gana siempre. Vestidos incómodos, zapatos nuevos que aprietan, ropa que no pueden ensuciarse — todo eso genera tensión. Elegí ropa linda pero que el niño pueda usar con libertad total.

Traé algo que les guste. Un juguete favorito, una merienda especial, algo que los haga sentir seguros. No es para «sobornarlos» — es para que tengan un ancla en un ambiente nuevo.

Durante la sesión

No los presiones a mirar a cámara. «Mirá acá», «sonreí», «quedate quieto» — estas frases generan exactamente lo contrario de lo que queremos. Las mejores fotos salen cuando el niño está absorto en algo y la cámara simplemente registra.

Jugá con ellos. Hacelos reír, persegalos, haceles cosquillas. Un niño que se ríe de verdad vale más que diez poses perfectas.

Seguí su ritmo. Si quieren explorar, dejalos explorar. Si se cansan, paramos. Si quieren hacer algo que no estaba planeado, lo hacemos. Las sesiones documentales funcionan así: seguimos lo que pasa, no lo que planificamos.

No los retés delante de la cámara. Si algo sale mal — una rabieta, un llanto, una negativa — es parte del día real y a veces da las fotos más genuinas. Lo que nunca suma es la tensión entre papá/mamá y el niño en medio de la sesión.

¿Y si el niño simplemente no quiere?

Pasa. Y está bien. En la fotografía documental, un niño que llora o que se esconde detrás de mamá también es una foto real y muchas veces muy bonita. No todas las fotos tienen que mostrar sonrisas.

Lo más importante es que el niño sienta que la sesión es un momento agradable, no una obligación. Si en algún momento la energía baja, paramos, tomamos agua, damos una vuelta — y seguimos cuando están listos.

Las mejores fotos de niños no se planifican. Salen solas cuando el ambiente es relajado y hay confianza.

Para bebés menores de 1 año

Con bebés el único «tip» que importa es el horario: coordinar la sesión en el momento de mejor humor del bebé, idealmente después de comer y dormir. Todo lo demás — poses, lugares, ropa — es secundario. Un bebé contento y despierto da las mejores fotos sin ninguna preparación extra.


¿Querés una sesión donde tus hijos sean ellos mismos?

Trabajo con fotografía documental — sin poses forzadas, sin «mirá acá». Capturo lo que pasa naturalmente y entrego fotos que realmente los representan.

Trabajo en Canelones, Toledo, Pando, Las Piedras, Barros Blancos y zona metropolitana de Montevideo.

📸 @fatimacostafoto  ·  fatimacostafoto.com